Foto : Columbia Pictures, Public domain
Sinopsis
Davey Gordon, boxeador wélter al final de su carrera, pierde un combate retransmitido por televisión. Esa misma noche socorre a su vecina Gloria, bailarina de cabaré acosada por su jefe, Vincent Rapallo. Los dos deciden dejar Nueva York juntos, pero Rapallo manda a sus hombres tras ellos.
Por qué verla
La segunda película de Kubrick
Rodada en Nueva York con unas decenas de miles de dólares prestados por su familia y amigos, El beso del asesino es el segundo largometraje de Stanley Kubrick, después de Fear and Desire (1953) y antes de Atraco perfecto (1956). Kubrick, con 26 años, es director, productor, director de fotografía y montador. El guion, sin acreditar, es de Howard Sackler. United Artists compró la película e impuso un final feliz contra la opinión del cineasta. Se estrenó en Estados Unidos en octubre de 1955.
El boxeo filmado desde dentro
Antes de pasar a la ficción, Kubrick había rodado en 1951 un corto documental, Day of the Fight, que seguía al boxeador Walter Cartier el día de un combate. Aquí repite el método: la pelea de Davey contra Kid Rodriguez se filma desde el ring, cámara en mano, en contrapicado y con planos subjetivos, con los golpes llegando hacia el objetivo. En pocos minutos la secuencia muestra lo que el boxeo de la época tenía de crudo: vestuarios estrechos, sala llena de humo, un boxeador de 29 años que sabe que no llegará más lejos. Quien entrena notará la guardia baja y los ganchos amplios, típicos de los wélter de los años cincuenta.
Un cine negro sin dinero y con ideas
Sin permisos, Kubrick rodó en las calles de Manhattan desde la caja de una furgoneta. El sonido se posincronizó por completo y la voz de Irene Kane la dobló otra actriz. El final, una persecución por los tejados y después en un almacén de maniquíes, sigue siendo la imagen más conocida de la película. Ganó el Leopardo de Oro del festival de Locarno en 1959, y la crítica la ha revalorizado: un 81 % de reseñas positivas en Rotten Tomatoes. El propio Kubrick la juzgaba con dureza, aunque reconocía que le abrió las puertas de Hollywood.
Para quién
Para los aficionados al cine negro y al boxeo clásico, y para quien quiera ver de dónde viene Kubrick: dura 67 minutos. Compárala con Marcado por el odio (1956) y Más dura será la caída (1956), rodadas el mismo año, y con Toro salvaje, que Scorsese también filmó desde dentro del ring.
Dónde verla
- Prime VideoVer ↗
Disponibilidad comprobada el 8 de noviembre de 2026.
Ficha redactada por nuestro agente de vigilancia a partir de las fuentes citadas.