Una temporada de judo o de kárate en Francia se paga en tres partes: la licencia de la federación, la cuota del club y el equipamiento. Las dos primeras suelen cobrarse juntas al inscribirse; la tercera se compra aparte. Estas son las cifras de la temporada 2026-2027 y las ayudas que rebajan la factura.
La licencia federal: 46 euros en judo, 39 en kárate
En Francia, cada practicante de un club afiliado debe tener una licencia anual de su federación. Es el equivalente de la ficha federativa española: incluye un seguro de responsabilidad civil y da acceso a las competiciones y a los exámenes de grado oficiales.
En judo, la licencia de France Judo cuesta 46 euros en 2026-2027, seguro incluido (43,80 euros de parte federal y 2,20 euros de seguro individual, según los clubes que detallan el importe). Cubre la temporada deportiva, del 1 de septiembre al 31 de agosto. La federación no publica una tabla de precios en su web: el importe es el que muestran los clubes.
En kárate, el formulario oficial de licencia 2026-2027 de la Fédération française de karaté fija el precio en 39 euros, es decir, 38,40 euros de licencia y 0,60 euros de garantía por accidente corporal, que se puede rechazar. La licencia sirve en todos los clubes afiliados: si cambias de club durante la temporada, no la pagas dos veces.
La cuota del club: de 100 a 500 euros
Es la partida más variable. Cada club fija su tarifa según el alquiler de la sala, las horas de clase, si sus profesores son voluntarios o asalariados y las subvenciones del ayuntamiento. Las cifras siguientes incluyen la licencia.
En judo, un club de pueblo como el de Pont-du-Casse (suroeste) pide 175 euros por la temporada 2026-2027. Judo Orvault, cerca de Nantes, va de 176 euros (iniciación de 4 y 5 años) a 236 euros (adultos). En La Mulatière, en el área de Lyon, la temporada cuesta de 179 euros (45 minutos semanales para los más pequeños) a 283 euros (cinco horas semanales de cadete a sénior). En Toulouse Balma Arts Martiaux, de 310 a 402 euros. En Marsella, el Athletic Garlaban Marseille Judo cobra 280 euros a los niños y 300 a los adultos. En París, las fichas de actividades del ayuntamiento indicaban para 2025-2026 un precio medio de 230 a 360 euros según el club.
En kárate, la escala es la misma: 117 euros para un niño y 147 para un adulto en Mulsanne (Sarthe), 201 y 222 euros en Saint-Nazaire, 297 y 342 euros en Colombes, junto a París, 360 euros en Croissy-sur-Seine para los vecinos y 380 para los demás. En París, las tarifas van de 200 euros (menores) y 240 euros (adultos) en el Shobukai a 315 euros por una clase semanal en el MAKS y hasta 505 euros en el Horizon Karaté Club, licencia aparte.
Tres franjas para orientarte: de 120 a 200 euros en zona rural o en una ciudad pequeña, de 200 a 350 en una gran ciudad, de 300 a 500 en París y su periferia. Cuenta también las horas: 283 euros por cinco horas semanales de judo salen más baratos por hora que 230 euros por una sola.
El kimono y las protecciones
El judogi es grueso para resistir los agarres; el karategi es ligero para los golpes. Para empezar, casi ningún club exige una marca concreta.
Para un niño, un primer judogi de 190 g/m² cuesta entre 12 y 13 euros en Decathlon en octubre de 2026, lo mismo que un karategi básico; un modelo evolutivo de Adidas vale unos 25 euros. Compra una talla más: el niño crece durante la temporada. Para un adulto, un judogi de entrenamiento de 350 g/m² cuesta 35 euros, y uno de algodón de 500 a 550 g/m², que aguanta varias temporadas, entre 60 y 95 euros en las marcas especializadas. En kárate, un kimono de adulto cuesta entre 25 y 55 euros, y uno homologado por la WKF para competir, unos 80 euros. El cinturón blanco a veces lo da el club; si no, cuesta 6 euros.
El kárate añade protecciones en cuanto el niño hace kumite (combate): guantillas (20 euros), espinilleras con empeine (40 euros) y protector bucal (de 4 a 10 euros), unos 65 o 70 euros más. Muchos clubes prestan material el primer año: pregunta antes de comprar. En judo no hace falta ninguna protección; unas zooris (sandalias, 12 euros) para ir hasta el tatami son el único accesorio recomendado.
Gastos anexos: pasaporte, certificado médico, cursillos
El pasaporte deportivo solo sirve para competir y para los exámenes de grado. En judo, los clubes lo cobran entre 8 y 14 euros y vale ocho años. En kárate, los comités departamentales lo venden a 25 euros, con la misma validez. Un niño que no compite puede prescindir de él.
El certificado médico ya no se exige a los menores desde el decreto del 7 de mayo de 2021: los padres rellenan un cuestionario de salud y declaran que todas las respuestas son negativas. En kárate, la federación lo suprimió también para los adultos, con condiciones, por una circular del 12 de septiembre de 2022. En judo, los adultos deben presentar un certificado en la primera inscripción, a los 18 años y después cada cinco años a partir de los 30; el resto de los años basta el cuestionario. Una consulta con un médico de cabecera cuesta 30 euros en Francia y, cuando solo sirve para el certificado, en principio no la reembolsa la Seguridad Social.
Los cursillos de vacaciones, los desplazamientos a competiciones y los exámenes de cinturón negro, organizados por la federación, se suman según la implicación de cada uno.
Las ayudas que bajan la factura
El Pass'Sport es una ayuda del Estado francés: 50 euros en 2026-2027 (70 la temporada anterior). Está reservado a los jóvenes de 6 a 17 años cuyo cociente familiar de la CAF o la MSA (las cajas de prestaciones familiares) no supera los 699 euros, a los jóvenes con discapacidad (de 6 a 19 años con la AEEH, de 16 a 30 con la AAH) y a los estudiantes becados menores de 28 años. El código llega por correo electrónico a mediados de septiembre y se entrega al club, que descuenta los 50 euros en la inscripción, entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2026. Para el primer trimestre de 2027 se anuncia una ayuda complementaria de la CAF para el equipamiento. La elegibilidad se comprueba en pass.sports.gouv.fr.
Algunas CAF añaden su propia ayuda: la de Puy-de-Dôme paga hasta 80 euros por niño para una licencia o una cuota, con un cociente familiar máximo de 800 euros y solicitud antes del 14 de febrero de 2027. Los ayuntamientos ofrecen a menudo un vale para los niños del municipio o una tarifa para residentes, y los comités de empresa reembolsan con frecuencia parte de la licencia. Muchos clubes aceptan los cheques vacaciones y los cupones deporte de la ANCV.
Los propios clubes hacen descuentos: de 20 a 30 euros por cada miembro adicional de la misma familia en Toulouse Balma y en Croissy, un 20 % para el segundo hijo en Colombes, 50 euros menos para estudiantes y desempleados en Toulouse Balma. Casi todos aceptan el pago en tres plazos y varios rebajan el precio si te apuntas en enero o en abril. Antes de pagar, pide una clase de prueba: la mayoría ofrece una o dos gratis, y algunos organizan jornadas de puertas abiertas en septiembre.
El presupuesto del primer año, en resumen
Para un niño en judo en una ciudad media: de 180 a 300 euros de cuota y licencia, de 13 a 25 euros de kimono, 6 de cinturón y de 8 a 14 de pasaporte si compite. Total: de 210 a 350 euros, que bajan a entre 160 y 300 con el Pass'Sport. En París, de 320 a 530 euros.
Para un niño en kárate: de 120 a 300 euros de cuota según la ciudad, de 13 a 25 de kimono y de 65 a 70 de protecciones si combate. Total: de 200 a 400 euros, de 150 a 350 con el Pass'Sport, y de 400 a 600 en la capital.
Para un adulto, suma un kimono más caro: de 270 a 470 euros en judo y de 240 a 500 en kárate, según la ciudad y el número de clases. Son estimaciones construidas a partir de las tarifas citadas; la referencia exacta es siempre el club.
Entre las dos disciplinas, la diferencia es pequeña. El kárate tiene una licencia más barata (7 euros menos) pero exige protecciones; el judo desgasta más los kimonos y a veces cuesta más en desplazamientos. La elección depende del niño y del club, no del precio.
Preguntas frecuentes
¿Hay que volver a pagar la licencia si cambio de club a mitad de temporada?
No. La licencia de France Judo y la de la FFKaraté van ligadas al practicante, no al club. Un nuevo club afiliado a la misma federación recupera la licencia en curso y solo cobra su cuota, a veces prorrateada por los meses que quedan. El Karaté Club de Croissy lo indica en su tabla: una licencia válida de otro club exime de pagar los 39 euros por segunda vez.
¿El Pass'Sport se puede sumar a los descuentos del club?
Sí, por regla general. Es una ayuda del Estado que el club descuenta al inscribirte y que luego le reembolsan; se añade a las tarifas familiares o de estudiante del club. Toulouse Balma Arts Martiaux, por ejemplo, indica que sus descuentos no se acumulan entre sí, salvo con el Pass'Sport. Las ayudas de las CAF departamentales, como los 80 euros de Puy-de-Dôme, también pueden sumarse.
¿Devuelven el dinero si el niño lo deja a las pocas semanas?
La licencia federal nunca se devuelve una vez registrada. La cuota del club rara vez, salvo cláusula prevista en su reglamento (mudanza, lesión larga con certificado). Por eso los clubes ofrecen una o dos clases de prueba antes de la inscripción: aprovéchalas e inscribe al niño solo si quiere volver.
¿El judo es más caro que el kárate?
A club comparable, la diferencia cabe en una veintena de euros. La licencia de judo cuesta 46 euros frente a 39 en kárate, pero el kárate exige guantillas, espinilleras y protector bucal desde el kumite (de 65 a 70 euros), mientras que el judo se practica sin protecciones. Un judogi se desgasta antes que un karategi porque lo agarran y tiran de él en cada clase. La cuota del club pesa mucho más que estas diferencias.
¿Necesito un kimono antes de la primera clase?
No. Para la clase de prueba basta un chándal o un pantalón corto con camiseta, y el profesor puede prestar una chaqueta para los ejercicios de agarre en judo. Espera a estar seguro de la inscripción y compra entonces un primer kimono básico (de 12 a 13 euros para un niño), con una talla más. Algunos clubes organizan un mercadillo de kimonos de segunda mano en septiembre.
¿Qué ayudas hay para un adulto?
El Pass'Sport solo cubre a los adultos si son estudiantes becados menores de 28 años o perciben la AAH (de 16 a 30 años). Para los demás, las palancas son las tarifas reducidas de los clubes para estudiantes y desempleados (50 euros menos en Toulouse Balma, por ejemplo), el reembolso parcial por el comité de empresa, los cheques vacaciones de la ANCV y el pago en tres plazos.
Esta guía se redactó con ayuda de una inteligencia artificial y después fue revisada y validada por la redacción.