Street Fighter se colocó en el primer puesto de la taquilla norteamericana en su primer fin de semana, del 16 al 18 de octubre. Según las estimaciones de Rentrak recogidas por la agencia Xinhua, la película de Kitao Sakurai recaudó unos 31 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, y otros 20,1 millones en 65 mercados, lo que suma 51,1 millones en todo el mundo.
Superó con claridad a You Can See Everything, documental de A24 sobre Elizabeth Holmes, segundo con 15 millones, y a la película de terror Other Mommy, tercera con 8,35 millones en su segundo fin de semana. Se estrenó en 3.575 salas de Norteamérica.
Un arranque correcto, no un triunfo
Las proyecciones previas hablaban de un estreno mundial de unos 70 millones de dólares, y las previsiones de BoxOfficePro para Norteamérica iban de 25 a 40 millones. El resultado queda en la parte baja. El presupuesto de producción se estima en 82 millones de dólares, sin contar la promoción. En tres días casi igualó el total norteamericano de Street Fighter: La última batalla, la versión de 1994 con Jean-Claude Van Damme (33,4 millones), y superó con creces el de Street Fighter: La leyenda (12,7 millones en 2009).
El caso de Mortal Kombat II invita a la prudencia: arrancó mejor en Estados Unidos (38,5 millones) y se quedó en 79,8 millones en ese mercado. Este tipo de películas suele perder buena parte de su recaudación desde el segundo fin de semana.
Una crítica dividida
La crítica está dividida: 41 % de reseñas positivas sobre 100 en Rotten Tomatoes en el estreno. El público encuestado por CinemaScore le dio una B-. El tono de comedia de Sakurai divide, mientras que las peleas y la presencia de atletas reales reciben más elogios.
El reparto apuesta por luchadores: Alexander Volkanovski, campeón del peso pluma de la UFC, es Joe; Cody Rhodes es Guile y Joe Anoa'i, Roman Reigns, es Akuma. Andrew Koji interpreta a Ryu frente al Ken de Noah Centineo. En la versión francesa, tres luchadores franceses de MMA ponen la voz: Benoît Saint-Denis a Zangief, Cédric Doumbè a Balrog y Paul Dena a Joe.
El final deja la puerta abierta a una secuela, y los actores han hablado de un posible cruce con Mortal Kombat, sin anuncio oficial. El segundo fin de semana, del 23 al 25 de octubre, dirá si la película puede acercarse a los 200 millones de dólares en todo el mundo.
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